¡Hola chicos!
Esta vez os quería hablar de la importancia que tiene el pescado para que podamos crecer sanos y fuertes, para jugar y aprender con toda la energía necesaria.
El pescado es un alimento que se obtiene de los ríos y del mar. Es suave, tierno y muy fácil de digerir, aunque tenemos que tener cuidado con las espinas.
Antes de empezar a comer siempre tenemos que pedirle a un adulto que le eche un vistazo a nuestro plato para que no nos encontremos con ninguna cuando lo estemos comiendo.
Además, aunque a veces no lo parezca, es igual de nutritivo que la carne, e incluso es mejor, pues tiene menos grasas.
Existen dos tipos de pescado que deberían estar siempre presentes en nuestra dieta:
El pescado blanco, como la merluza, el gallo o el rape.
Estos pescados tienen muy poquita grasa y son muy suaves. Si no nos gusta mucho el pescado podemos comerlo rebozado o frito, aunque no es aconsejable acostumbrarnos a comerlos así.
El pescado azul, es más musculoso y más parecido a la carne además su sabor es más fuerte.
A nosotros los niños nos resulta un poco pesado, pero de vez en cuando necesitamos aportar a nuestro organismo esas proteínas que este tipo de pescado nos aporta.
Ejemplos de este pescado son el pez espada o el cazón que adobado está para chuparse los dedos.
Con el pescado ¡todo son ventajas! Ayuda a prevenir enfermedades, y es un alimento muy rico en proteínas para el crecimiento, la restauración y sustitución de distintos tejidos del cuerpo.
Por esto tenemos que acostumbrarnos a comer pescado desde que somos pequeños, para prevenir desde el principio.
¡¡Anímate a comer pescado te sentirás más sano y fuerte!!